La Distrofia Miotónica tipo 1 (enfermedad de Steinert) es el tipo de distrofia más frecuente del adulto (incidencia mundial de 1 cada 8000 adultos). Se caracteriza clínicamente por la asociación de distrofia muscular (debilidad progresiva asociada a atrofia muscular) y miotonía (espasmos tónicos musculares, con relajación dificultosa); además de estas alteraciones neuromusculares, se observan otros síntomas (cataratas, diabetes, alteración de la conducción cardíaca, hipogonadismo), constituyendo una afección multisistémica.

La alteración es causada por la mutación de un gen, el DMPK. La enfermedad se transmite hereditariamente de forma autosómica dominante, observándose particularmente el fenómeno de anticipación (con el paso de las generaciones, la afección se hace cada vez más intensa, sea esto por síntomas progresivamente más graves, o inicio de la enfermedad más temprano). Por lo tanto, el curso y pronóstico de la enfermedad es variable, guardando relación con el fenómeno hereditario mencionado.

La mutación causante de la enfermedad constituye un tipo particular de mutaciones, denominadas mutaciones dinámicas. En el caso de la DM tipo 1, la mutación consiste en una expansión inestable de tripletes CTG-CAG en la región 3' no traducida del gen. En esta región, normalmente existe una secuencia constituída por tripletas CTG-CAG repetidas un número variable de veces (entre 5 y 35 veces); la mutación consiste en el aumento del número de repetidos (los individuos afectados poseen un amplio rango entre 50 y miles de repetidos).Una vez producido el aumento del número de repetidos, éste se comportará en forma inestable, tendiendo al aumento al paso de las generaciones (mutación dinámica).

Se desconocen exactamente los mecanismos moleculares que son responsables del aumento del número de repetidos (se propone la formación de estructuras alternativas del ADN alterando el transcurso normal de procesos biológicos como transcripción, replicación y reparación), y también las vías moleculares por las cuales la mutación determina la patología (se ha propuesto haploinsuficiencia del DMPK, modificación de la expresión de genes contiguos, alteración de la cromatina y efectos patogénicos del ARN con los repetidos CUG).

En la actualidad es posible realizar el diagnóstico preciso de la enfermedad ya que las técnicas de biología molecular permiten identificar la mutación causante. La técnica utilizada consiste en extraer ADN a partir de sangre del paciente a diagnosticar. Se realiza PCR de una región del gen que contiene la zona de tripletas repetidas, y la valoración de su tamaño mediante la corrida electroforética de los productos de PCR. La visualización se realiza por fotografiado del gel expuesto a luz UV, o en el caso de las grandes expansiones en las que la eficacia del PCR es menor, mediante transferencia de los productos del gel a una membrana, hibridización con sonda específica unida a una molécula, que se revela utilizando un anticuerpo como reactivo quimioluminescente.

 

La identificación de la expansión de las tripletas constituye un diagnóstico inequívoco del daño originario, pudiendo el clínico establecer el diagnóstico definitivo de la enfermedad, posibilitando atribuír en forma específica el conjunto de síntomas a una entidad nosológica precisa, con las consideraciones terapéuticas y pronósticas correspondientes.

Links de interés:

http://www.mdausa.org/espanol/esp-fa-mmd-qa.html

 

 

 

Consultas y Sugerencias: Pablo Smircich